¿Qué tenemos por aquí?

Macarrones con Gambas y Calabacín


Después de demasiados "días" sin pasar por aquí, por fin vuelvo a publicar y por lo tanto a ponerme a cocinar nuevas recetas, ¡cómo me alegra!, y lo retomo con esta fácil y deliciosa receta de pasta, que como siempre os animo a prepararla lo antes posible porque la vais a disfrutar mucho mucho, así que vamos con ella...

Ingredientes (2 raciones)

180 gr. de macarrones
1 cebolla blanca mediana picada finamente
1/2 calabacín cortado en bastones
6 colas de gambas tamaño grande
100 ml. de vino blanco
200 ml. de nata para cocinar
aceite
sal y pimienta recién molida
perejil picado

Preparación

1) En una sartén amplia a fuego medio ponemos dos cucharadas de aceite de oliva y añadimos la cebolla finamente troceada, removemos de vez en cuando y cuando empiece a estar transparente añadimos los calabacines cortados en bastoncitos. Salpimentamos y rehogamos todo durante unos 7 minutos.

2) A continuación añadimos el vino y dejamos que hierva suavemente todo unos 5 minutos. Pasado este tiempo, añadimos la nata líquida y lo dejamos unos 10 minutos hasta que haya reuducido. Incorporamos las gambas y espolvoreamos con el perejil.

3) Entretanto, también pondremos una cazuela con agua a fuego alto y cuando empiece a hervir añadiremos media cuchada de sal y la pasta, seguiremos las instrucciones del tiempo de cocción que indique el paquete de pasta.

4) Una vez tengamos la pasta al dente, la escurrimos y la vertemos en una fuente, agregamos la salsa que ya estará lista, y directo a la mesa...

 

Pan de especias con sal marina y aceite de oliva


¿Quién se puede resistir a un buen pan recien horneado?, yo desde luego no, así que si tengo ocasión de ponerme a hacer pan en casa no lo dudo y me pongo manos a la obra.

Esta receta es de Lorraine Pascale y no necesitas masa madre, lo que quiere decir que en cualquier momento, y sólo con unas pocas horas de antelación a la hora de una buena comida, puedes prepararlo para disfrutarlo, y recuerda, está mucho mejor si se sirve caliente.

Ingredientes

275 gr. de harina blanca de fuerza y un poco más para espolvorear
1 cdta. rasa de sal marina y un poco más para sazonar por encima
2 cdtas. de levadura rápida de panadero
185 ml. de agua templada
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra

Preparación

1) En un bol mediano ponemos la harina, la cucharadita de sal y la levadura. Añadimos el agua templada y el aceite, entonces empezamos a mezclarlo todo con una cuchara de madera hasta que la masa empiece a adquirir consistencia. Cuando podamos formar una bola la pasamos a la encimera, previamente enharinada, y amasamos durante 10 minutos (si utilizamos amasadora hacerlo durante 5 minutos).

2) A continuación espolvoreamos la bandeja del horno con harina, le damos a la masa forma de barra fina pero compacta, ya que se expandirá conforme doble su volumen por el efecto de la levadura. Cubriremos la bandeja con film transparente untado de aceite, debe quedar cerrado pero no muy tirante, para dejar espacio a la masa al crecer. Ahora toca dejarla reposar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que haya doblado su tamaño.

3) Precalentar el horno a 200ºC. Cuando el pan haya doblado su tamaño retiramos el papel film y espolvoreamos sobre él un poco de harina y sal marina. 

4) Y pasamos a hornearlo durante unos 25 minutos o hasta que el pan esté hecho. Es importante que pongas la bandeja directamente apoyada en la base del horno y que pongas junto al pan un pequeño cuenco, apto para hornos, con un poco de agua, para crear una atmósfera húmeda en el horno.

Tras estos sencillos pasos tendremos listo nuestro delicioso pan casero, y recordar servirlo bien calentito.

A disfrutarlo!!! ;D

Galletas de Mantequilla y Vainilla


Esta vez vengo con unas deliciosas galletas crujientes de mantequilla y vainilla cuyo resultado os va a sorprender, porque están espectaculares, ya lo veréis si no.

Y como casi siempre vamos a saber de ellas un poquito a lo largo de la historia, porque estamos antes unas galletas cuyo origen se remonta al siglo XII, que es donde se estima que apareció la primera receta escrita. Su origen es británico y son muy populares para acompañar el té. Originalmente apenas llevaban azúcar, lo que hacía que fueran más compactas. Una galleta era una oblea plana y delgada, algo dura, cuadrada y doblemente cocida. Pero nos podemos ir con la galleta algo más atrás en la historia, ya que alrededor del siglo III a.c. la galleta apareció en Roma como un delgado bizcocho, "bic coctum" en latín, literalmente "dos veces cocido", como alusión a la poca humedad que continen en comparación con el pan o un pastel. Para ablandar las galletas los romanos solían mojarlas en vino.

Bueno, vamos ya con el detalle de la receta, en esta ocasión de Anna Olson, es la primera vez que las hago, así que seguiré buscando otras recetas, pero creo que esta es difícil de superar.

La receta está explicada para hacerla con un robot o amasadora, como yo no tengo estos aparatillos, las he hecho totalmente a mano, pringándome bien, así que, como véis, todo es posible.

Esta vez los ingredientes van en la medida "taza" pero os pongo el detalle de las equivalencias en gramos:

1 Taza de harina 150 gr.
1 Taza de azúcar granulada 240 gr.
1 Taza de azúcar en polvo 230 gr.
1 Taza de mantequilla 230 gr.
1 Taza de maicena 120 gr.
 
Ingredientes

1 1/4 taza de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
1 taza de azúcar glas
1 1/2 cucharadita de pasta de vainilla
1 1/2 taza de harina
1 1/3 taza de maicena
1/4 cucharadita de sal

Preparación

1) Precalentamos el horno a 170ºC, y preparamos una bandeja del horno con papel de hornear.

2) En un bol mezclamos la mantequilla y el azúcar glas, previamente tamizados, y batimos bien durante 3 minutos.

3) Agregamos la pasta o esencia de vainilla y batimos hasta que se incorpore bien.

4) Incorporamos a continuación la harina, la maicena y la sal. Batimos a velocidad baja y aumentamos hasta que la masa esté perfectamente integrada.

5) Ahora hacemos bolitas aproximadamente del mismo tamaño, yo he utilizado unas cucharas medidoras, he cogido la más grande, pongo la mansa en ella, la enraso, y preparo la bolita, de este modo me han salido muy parejas. Las vamos poniendo en la bandeja dejando una separación de unos 10 cm. entre ellas, las aplastamos un poquito y con un tenedor o algún sello que tengáis le hacemos el adorno que más nos guste, o simplemente no le hagáis ninguno. Si habéis hecho la masa con un robot es posible que esté bastante más blanda la masa, así que para hacer las galletas utilizar una manga pastelera e ir poniéndolas, con el dibujo de estrella que tengáis, diréctamente sobre el papel de la bandeja guardando la misma distancia que os he indicado antes.

6) Las horneamos durante unos 20-25 minutos. Pasado el tiempo las sacamos del horno y las dejamos enfriar del todo en la propia bandeja. Y ya están listas para comer, ¡ñam, ñam!.

Berenjenas Rellenas (Imam Bayildi)

 
El fin de semana pasado lo tuve de lo más Mediterráneo, y mira que ya lo somos, pero es que estuve disfrutando del programa de Cocina Griega que emite Canal Cocina y llevado de la mano de Maria Zannia, y me encantaron todas las recetas que vi, así que me he metido de cabeza con ellas y, como era de esperar me han encantado.
 
Empezamos con uno de los estandartes de la cocina tradicional mediterránea, las berenjenas rellenas, y aunque os la presento como griega el verdadero origen de esta receta es turco, y su traducción literal significa "imán desmayado.
 
Ingredientes
 
6 berenjenas medianas
3 cebollas
1 taza de aceite de oliva virgen
3 dientes de ajo
1 taza y media de tomate triturado
1 cucharada de vino blanco
2 manojos de perejil fresco
sal
pimienta negra recién molida
orégano
 
Preparación
 
1) Lo primero que hacemos es limpiar las berenjenas debajo del grifo, sin quitar el tallo, las secamos bien, y las tumbamos y les hacemos un corte longitudinal sin llegar a dividirlas totalmente en dos. Si queremos las podemos dejar en agua con sal para quitar el amargor, pero si acaba de empezar la temporada no es necesario. Las reservamos.
 
2) En una sartén honda con media taza de aceite de oliva pochamos a fuego medio-bajo las 3 cebollas cortadas muy finamente en tiras (lo que se dice en juliana). Mientras se va haciendo poco a poco la cebolla picamos los 3 dientes de ajo y los añadimos a las cebollas y añadimos también la cucharada de vino blanco.
 
3) Cuando lo tengamos todo cocinado, que esté la cebolla blandita, agregamos el tomate triturado, y dejamos que cocine a fuego medio durante 15 minutos. Picamos también perejil muy finamente y lo reservamos. Cuando esté listo el tomate salpimentamos al gusto, añadimos el perejil, lo removemos bien, y ya está listo para retirar del fuego.
 
4) En otra sartén caliente con 1/2 taza de aceite de oliva freímos a fuego medio-bajo las berenjenas dándole vueltas frecuentemente hasta que se ablanden y se puedan abrir fácilmente por el corte que les hemos practicado al principio.
 
5) Precalentamos el horno a 180º C.
 
6) Cuando estén listas las berenjenas las colocamos en una bandeja de horno y las rellenamos con la salsa de tomate.
 
7) Horneamos las berenjenas ya rellenas en el horno, a una altura media-baja, durante 45 minutos.
 
8) Ya están listas para sacarlas del horno, pasarlas una fuente o plato, con cuidado de no quemarnos y espolvoreamos con un poco de orégano, para darle el contraste final de aromas y sabores.
 
Espero que os animéis a hacerlas y que os gusten un montón.

Pasteles de Cerdo con Sidra

A algunas personas, como a mi, les encantan las empanadas, porque adoramos la masa, así que no nos podemos resistir a unos deliciosos pasteles de carne como los de esta receta que, nuevamente, he realizado siguiendo los pasos de Lorraine Pascale, y que preparé para la cena de Noche Buena. Puede que os tiente el comprar la masa refrigerada en un supermercado pero os animo a que la hagáis vosotros, porque es muy fácil y es mucho más satisfactorio el resultado final de la receta. Estos pasteles de carne son ideales como aperitivo, cómodos para llevar a un picnic o cena con amigos, e incluso en un tuper al trabajo.

Ingredientes (8 pasteles individuales)

Masa quebrada

430 gr. de harina normal, y un poco más para espolvorear
1/2 cucharadita de sal
Pimienta negra recién molida
1 yema de huevo
80 gr. de mantequilla
100 gr. de manteca de cerdo
180 ml. de agua caliente
1 huevo ligeramente batido para glasear y sellar

Relleno

3 lonchas de beicon grueso
265 gr. de lomo de cerdo
1/2 manojo de cebolletas sin tallo
1 diente de ajo pelado
1 cucharada de perejil fresco picado
2 cucharadas de sidra
8 huevos de codorniz cocidos y pelados
Pimienta negra recién molida
Sal

Utensilios

1 bandeja para muffins de 12 unidades

Preparación

1) Empezaremos preparando la masa poniendo la harina, la sal, la pimienta y la yema de huevo en un bol grande mezclando todo hasta que queden todos los ingredientes bien integrados. Realizar un hoyo en el centro y reservar.

2) En un cazo pequeño y a fuego bajo ponemos la mantequilla, la manteca de cerdo y el agua, y dejamos que se fundan ambas mantecas. Cuando se hayan derretido subimos la intensidad del fuego para que burbujee con energía y entonces retiramos del fuego.

3) A continuación vertemos en el hoyo las mantequillas que acabamos de fundir y rápidamente empezamos a remover con la ayuda de una cuchara de madera hasta que formemos una masa más o menos firme. Continuaremos removiendo durante 1 minuto y cuando se haya enfriado la masa la sacamos del bol y la amasamos sobre una superficie ligeramente enharinada hasta que adquiera una consistencia suave y uniforme. Es el momento de envolver la masa en film transparente  y dejarla en el frigorífico unos 30 minutos. Mientras prepararemos el relleno.

4) Precalentar el horno a 200º C. En una picadora o vaso de la minipimer trituramos bien todos los ingredientes del relleno, excepto los huevos de codorniz cocidos.

5) Sacamos la masa del frigorífico y la repartimos en porciones de 2/3 y otra de 1/3. A continuación dividimos la de 2/3 en 8 porciones en forma de bola. Aplanamos cada bola formando un círculo más grande que los huecos de la bandeja para muffins y los vamos introduciendo en los agujeros empujando un poco. Debemos procurar que la masa encaje perfectamente en las "esquinas" de cada hueco, bueno, mejor dicho en el fondo. Levantamos los bordes de la masa para que sobresalgan unos 5 mm por encima de la parte superior de cada hueco. Hacer esto con cada una de la bolas de masa.

6) Ponemos una fina capa de mezcla triturada en el fondo de la masa y colocamos un huevo de codorniz en el centro, añadimos más relleno sobre el huevo hasta que la masa esté llena y el centro forme un pico elevado. Repetir esto con cada una de las tartaletas.

7) Con el otro 1/3 de la masa, formamos también 8 bolas iguales, aplanamos cada una de ellas hasta formar un círculo suficientemente grande como para que sirvan de tapa de la tartaletas. Untamos el borde de cada tapa con huevo batido, colocamos sobre cada tartaleta y cerramos bien los bordes, de manera que queden bien sellados. Hacemos un agujero en la parte superior de cada una de las tartaletas para que pueda escapar el vapor durante el horneado y glaseamos la parte superior de los pasteles de cerdo con huevo batido. Con la masa que sobre podéis adornar cada uno de los pastelitos, como he hecho yo, es algo que me encanta hacer.

8) Horneamos durante 30-35 minutos las tartaletas o hasta que la pasta adquiera una consistencia firme y tenga un aspecto dorado. 

Podemos servirlos acompañados de una ensalada o encurtidos y con una cerveza bien fría, esto último que no falte ;D

Están deliciosos estos pastelitos, y al día siguiente más aún, así que como siempre, espero que os animéis a hacerlos un día y que os gusten tanto como a mí.

Crema de Langostinos con Brandy y Albahaca


Este plato requiere un poco de trabajo, pero el resultado es exquisito y por ello merece la pena. Cuando la leí en el libro "La cocina fácil de Lorraine Pascale", no dudé en hacerla en esta pasada Noche Buena, y como ya he anticipado, encantó a toda mi familia.

Vamos ya con ella...

Ingredientes (4 personas)

1 cebolla roja grande pelada y finamente cortada
aceite para freir
15-20 langostinos grandes crudos
1 diente de ajo
1 hoja de laurel
2-3 buenos chorros de tomate concentrado
125 ml. de brandy
650 ml de caldo de pescado o verduras de buena calidad
60 ml. de crema de leche
1 zahanoria pelada y picada
Pimentón dulce al gusto
2 dados de mantequilla
sal y pimienta recién molida
1 cda. sopera colmada de harina
1/2 puñado de albahaca fresca, solo las hojas

Preparación

1) En una olla mediana con un poco de aceite ponemos la cebolla picada y cocinamos a fuego lento unos 10 minutos. Mientras le vamos quitando las cáscaras a los langostinos y reservamos.

2) Una vez lista la cebolla añadimos las cáscaras y cabezas de los langostinos y sofreimos a fuego fuerte de 2-3 minutos, o hasta que tomen un color rosa, siempre removiendo de vez en cuando. Añadimos el ajo, el laurel y el tomate concentrado. Cuando haya pasado 1 minuto incorporamos 75 ml. de brandy, si no se evapora enseguida, aumentamos el fuego y dejamos hervir 1 minuto. Es el momento de añadir el caldo, la crema de leche, la zanahoria y el pimentón. Cuando empiece a hervir bajamos a fuego lento y dejamos que se cocine unos 30 minutos.

3) Cuando falten 5 minutos de estos últimos 30, derretimos la mantequilla en una sartén a fuego medio-alto, y en cuanto empiece a chisporrotear añadimos los langostinos limpios, salpimentamos y cocinamos de 2-3 minutos, dándole la vuelta de vez en cuando. Agregamos el resto del brandy y cocemos 1 minuto, hasta que se pierda el fuerte sabor del alcohol. Retirar entonces del fuego y reservar.

4) Ahora toca la parte más pesailla, ponemos un colador grande sobre un bol y vertemos todo el caldo que hemos cocinado, entonces, con la ayuda del extremo de un rodillo de cocina, empezamos a presionar las cáscaras para exprimir todo el jugo. Nos entretendremos unos cinco minutos haciendo esto para que salga todo el jugo de este preparado, ya que es lo que dará un sabor delicioso a la crema. Cuando veamos que ya no obtenemos más, desechamos las cáscaras y reservamos esta crema que hemos conseguido.

5) En una cazuela limpia añadimos un dado de mantequilla y la harina, y removemos suavemente hasta conseguir una pasta, y poco a poco iremos añadiendo la crema de langostinos, removiendo continuamente para evitar que se formen grumos. Cuando hayamos terminado de añadir todo el caldo subir el fuego y dejaremos que hierva al máximo, alrededor e 1 minuto, o hasta que espese a nuestro gusto.

6) Cuando ya tengamos lista la crema añadiremos los langostinos que hemos medio frito y dejamos cocer 30 segundos. Reservar uno por comensal que utilizaremos para decorar.

7) Y ya está, es hora de repartir la crema en cuencos o platos, adornaremos con hojas de albahaca y un lagostino, y lista para disfrutar.

Palmeritas de Tomates secos y Romero





























Estas palmeritas son ideales como canapés, ya que son muy rápidas de hacer y se pueden llevar a cualquier lugar. En esta ocasión las preparé como aperitivo en la cena de Noche Buena y les gustó a todos, y si sobran se puden seguir disfrutando al día siguiente sin ningún problema.

Esta receta la he seguido del libro "Recién horneado por Lorraine Pascale", y la verdad es que tiene unas recetas estupendas por lo fáciles que son y lo ricas que están, así que animaros a hacerlas, no os llevarán nada de tiempo. A los ingredientes de la receta original le he añadido queso parmesano, porque de verdad, no puedo evitar añadir algún queso a este tipo de horneados ;D

Ingredientes (25 - 30 palmeritas)

2 bases rectangulares de masa de hojaldre
Una bolsa de tomates secos (70 gr.)
Hojitas de romero fresco finamente picadas
Queso parmesano rallado
1 huevo ligeramente batido

Preparación

1) Picar fínamente los tomátes secos y las hojitas de romero fresco (podéis utilizar  otras aromáticas si lo preferís).

2) Extender la base de hojaldre sobre la encimera de manera que la parte más estrecha quede delante de nosotros. Repartir los tomates secos sobre la masa de hojaldre y espolvorear con el romero y el queso parmesano.

3) Ahora empezamos a enrollar ambos extremos de modo que se junten en el centro. Con un pincel de cocina, untamos un poco de huevo en el punto donde se unen ambos rollos para que se queden pegados entre sí. 

4) Colocar la masa con mucho cuidado en una bandeja grande y dejarla en el frigorífico durante al menos 30 minutos para que se enfríe y endurezca.

5) Precalentar el horno a 200º C.

6) Ya es hora de que saquemos la masa del frigorífico y con ayuda de un cuchillo afilado cortamos en rodajas de 1 cm. de espesor. Colocamos las piezas en la bandeja de horno y las pintamos con el huevo batido.

7) A continuación las horneamos durante 10 - 15 minutos o hasta que hayan subido lo suficiente y tengan un aspecto crujiente y dorado.

8) Sacamos las palmeritas del horno y las dejamos que se enfríen en la bandeja. Para servir las colocamos apliadas sobre una fuente.

Proceder del mismo modo con la otra base de hojaldre, pues seguro que se van a chupar los dedos, así que os recomiendo que hagáis dos bases.

Y ya están listas, así que espero que os gusten mucho.